| ¿Que es un Aquelarre? |
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| Escuela de Magia - Significado Pagano |
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Un aquelarre (del euskera akelarre, "aker" = macho cabrío; "larre" = campo) es el LUGAR donde las brujas (sorginak en euskera) celebran sus reuniones y sus rituales. Aunque la palabra viene del euskera se ha asimilado en castellano y por extensión se refiere a cualquier reunión de brujas y brujos. Se especula (en tradiciones religiosas) que en estas celebraciones las cohortes de brujas solían venerar a un macho cabrío negro, que tras horas de cánticos y ofrendas sexuales y orgiásticas podrían abrir un portal infernal en el centro del campo o cosechal para ofrendar culto y consulta a Satán, con el fin de obtener riquezas y poderes sobrenaturales. Historia Desde un punto de vista antropológico, los aquelarres son reminiscencias de ritos paganos de culturas nordicas que se celebraban de forma clandestina al no estar admitidos por las autoridades religiosas de la época. Dentro de sus bacanales se bebia vino y se ingeria posimas de sustancias alucinógenas que no eran muy conocidas y su administración cuando una cantidad letal estaba muy cercana a la dosis de us, se hacían muy peligroso administrarlas por vía oral. Es por ello, que dichas sustancias se aplicaban siempre en forma de ungüento por vía vaginal o rectal, lo que podría haber dado origen a algunas leyendas sobre el carácter sexual de las reuniones de brujas o el uso de calderos para la preparación de pócimas, teoría falsa o que difiere de una más verídica (tratada hasta por los estudiantes de farmacia), que dice que como asemejamiento a esas sustancias alucinógenas aplicadas hasta en mucosa- de la vagina- con especie de "pincelitos" ha dado o dio origen a la cultura, ya internacionalizada, que representa a las brujas con una palo entre las piernas o bien una escoba. Por otro lado, muchos sapos son venenosos por contacto y su piel también es alucinógena, por ello también forman parte de la imaginería vinculada al mundo de la brujería. Algo similar sucede con algunas setas venenosas, como la amanita muscaria, asociada en los cuentos infantiles al lugar donde viven los gnomos. Estas reuniones parecen ser el residuo de los ritos femeninos griegos y romanos al dios Baco y otros ritos de origen tracio. Y seguramente las denominadas brujas eran las herederas de lo que quedara de las sacerdotisas bacantes con la entrada del cristianismo. El macho cabrío parece corresponder más al dios de la fertilidad Pan y a los Sátiros. Probablemente el que una serie de mujeres se reuniesen por su cuenta no resultaba normal en la época y daba pie a rumores infundados, más aún si la reunión era por la noche, pero no hay pruebas de que realmente se realizaran esos sacrificios. Sí se sabe que se reunían, que bailaban desnudas bajo la luna, que preparaban infusiones con hierbas que ellas mismas solían recoger poco para los castigos que sufrieron muchas de ellas después. También es posible que algunas de las cosas con los que se asociaron los akelarres sucedieran de algún modo provocadas por las propias supersticiones de la época, que conseguían que las mujeres llegaran a autosugestionarse hasta el punto de tener alucinaciones que luego relatarían (en las que sí que podría aparecer una imagen que les recordara al demonio). Además de la teoría de simples reuniones de mujeres cansadas de la rutina, también hay estudios que creen que podrían ser una derivación de los ritos de la fertilidad propios de culturas más primitivas, de adoración a la Madre Tierra o que asocian los excesos que se les suponían a estas reuniones con los que se daban también en las antiguas celebraciones en honor a Dionisos, el dios del vino. Tal vez el hecho de que estos dos últimos tipos de celebraciones incluyesen también a los hombres fue lo que hizo que no fueran perseguidas y sí lo fueran los akelarres. Los akelarres solían celebrarse en prados cerca de cuevas (como es el caso de Zugarramurdi, en Euskadi), o en claros de bosques, a cierta distancia de donde vivieran, a donde podían acudir las brujas a pie o supuestamente montadas sobre sus escobas. Las reuniones en montes o cuevas de montaña al calor del fuego son típicas de los cultos de origen tracio. Despedazar animales o untarse con sangre forma parte del rito bacante. Asímismo, se cuenta que podía elegir darles a las brujas que copularan con él y le fueran fieles este mismo poder de transmutación. Así, durante las torturas en la Inquisición muchas veces se excusaban en que no estaban torturando exactamente sino buscando esa zona insensible que delatara a la bruja como tal. Otra marca que usaba el diablo era dotarles de un falso pezón que serviría para amamantar a su demonio familiar, oculto muchas veces bajo la forma de un animal. De aquí surgen dos creencias tradicionales que se mantienen hoy, la de que las brujas suelen tener verrugas (por donde se alimentaría este demonio familiar) y la de que suelen acompañarse de gatos negros o de otros animales como pueden ser lechuzas o cuervos.
Mis fuentes: http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:ReligijneSymbole.svg http://es.wikipedia.org/wiki/Religión |







































