Las fuerzas invisibles dan forma a nuestro mundo, ya estemos contemplando el paso de las estaciones, el paso de la Luna en los mares de la tierra o la química que parece existir entre dos personas que se aman.
La Brujería significa trabajar con la magia, en cualquiera de sus acepciones. Significa entender estas energías, desde la Ira de la una tormenta en Verano o la tensión sexual entre dos personas. Las brujas y brujos saben como utilizar estas energías y también saben que la magia es una herramienta muy poderosa. La Brujería adora y respeta los principios de la naturaleza y de la fuerza natural, se ciñe a la adoración de una energía universal única, que puede tener miles de nombres y puede ser interpretada de múltiples formas. También, cree en la existencia de entes elementales y espíritus, que no son más que las representaciones de esa energía única y potente que unifica el poder de la naturaleza y el poder personal. Por lo tanto, la Brujería es una protociencia, una Antigua Religión que comenzó a desarrollarse desde los tiempos remotos cuando el hombre dotó de fuerza y personalidad a determinadas energías que aun carecen de adjetivo y explicación.
¿Que es un brujo o Mago?
Los términos “Bruja” y “Mago” han significado tradicionalmente una mujer u hombre que utiliza la magia. Esta magia proviene de la tierra, de la energía natural, que no es más que una de las manifestaciones de la Energía Universal. A través de la practica de determinados rituales, muy antiguos y casi siempre basados en un conocimiento netamente instintivo, los brujos y brujas logran controlar las fuerzas elementales para un propósito definido. Como se verá, lo que hemos dicho hasta ahora, poco o nada tiene que ver con la imagen más popular y exagerada de la Bruja. En ningún momento la Bruja hace pactos con entes malignos o seres destructivos, ni tampoco utiliza sus dones para dañar a otros. Siendo seguidora de la energía Universal, la Bruja está convencida que las fuerzas benéficas producen resultados benéficos, así como que cualquier utilización de su energía para fines contrarios a los valores que venera, solo conllevara una proporción igual que podría causarle daños a si misma.
No existe un sistema de creencias únicos para la Bruja o el Brujo. Siendo, como dijimos, una creencia meramente instintiva, la fuerza de sus rituales e invocaciones depende y se relaciona estrechamente con su energía personal y su voluntad. Desde tiempos inmemoriales, la magia de la Bruja y sus dones, han sido relacionados con ciertos aspectos de su personalidad que han sido llamados frecuentemente: personalidad mágica. Podríamos decir de manera general, que la bruja posee ciertos atributos síquicos por encima de la media, es capaz de tener percepciones, conoce de manera instintiva ciertos métodos de adivinación, puede comunicarse de manera natural con espíritus y otros entes. Sin embargo, estas características no restringen el carácter plural de la brujería. La magia es parte de cada acto de la vida, la magia impregna cada momento y hecho de nuestras vidas que se relacione con decisiones y determinación. En resumen, la Brujería es parte de la vida del hombre, por el mero hecho que proviene de él.